La economía social llevaba años reclamando una actualización normativa que respondiera a cambios que ya forman parte del día a día de muchas organizaciones: digitalización, nuevas formas empresariales, medición del impacto social o acceso a financiación. La nueva ley no introduce únicamente ajustes técnicos; redefine parte del marco sobre el que operan cooperativas, empresas de inserción y entidades del tercer sector.
La nueva regulación actualiza la Ley 1/2026 de impulso de la economía social y modifica la Ley 5/2011 de 29 de marzo de Economía Social para adaptar el ecosistema de la economía social a nuevas necesidades económicas y sociales, incorporando cambios relevantes en gobernanza, innovación, sostenibilidad y empleo inclusivo.
¿Qué cambia con la nueva Ley de Economía Social?
La nueva normativa impulsada desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social amplía el alcance del modelo de economía social y redefine medidas de impulso y desarrollo para adaptarlas a la realidad actual.
Algunos cambios afectan a cooperativas, otros a empresas de inserción y otros a las políticas públicas relacionadas con el tercer sector y las entidades sociales. Además, el nuevo proyecto de ley incorpora una visión más transversal vinculada a igualdad, digitalización y sostenibilidad.
Principales cambios respecto a la regulación anterior:
Ley de Economía Social: antes y después
Principales cambios entre la ley anterior y la nueva regulación en materia de economía social.
La nueva regulación busca reforzar una economía social e igualitaria alineada con el contexto europeo y las nuevas necesidades empresariales y sociales.
Ejes y temas principales de la nueva Ley de Economía Social
La reforma incorpora nuevos principios y actualiza elementos ya presentes en los principios de economía social, con el objetivo de fortalecer el papel de las organizaciones que operan bajo este modelo.
Ampliación del concepto de economía social
Uno de los cambios más relevantes es la ampliación del concepto de economía social y del catálogo de entidades que pueden integrarla.
La norma incorpora nuevas figuras como la empresa social y amplía el reconocimiento de determinadas entidades vinculadas al ámbito social y económico.
Esta evolución responde a una realidad cada vez más diversa dentro de la sociedad de economía social, donde conviven cooperativas, empresas de inserción y nuevas fórmulas organizativas.
Impulso a la digitalización e innovación
La transformación digital adquiere un papel más destacado dentro del nuevo marco regulatorio.
Entre otras medidas, se introducen avances relacionados con participación telemática, derechos digitales y adaptación tecnológica de las entidades.
El objetivo es facilitar que las organizaciones del sector incorporen innovación y herramientas digitales como elemento de competitividad.
Medición del impacto social y medioambiental
La nueva ley incorpora una mayor atención a la medición del impacto generado por las organizaciones.
Además de indicadores económicos tradicionales, se impulsa una evaluación más amplia vinculada a resultados sociales y sostenibilidad.
Fomento del empleo de calidad e inclusivo
La inclusión laboral constituye uno de los pilares de la reforma.
Las modificaciones relacionadas con empresas de inserción buscan reforzar la integración de colectivos en situación de vulnerabilidad y facilitar procesos de acceso al empleo.
Igualdad y cohesión social y territorial
La igualdad se incorpora de forma transversal en diferentes políticas y mecanismos internos de las entidades.
Entre las novedades destaca la creación de estructuras relacionadas con planes y medidas de igualdad en determinados ámbitos cooperativos.
Sostenibilidad y transición ecológica
La sostenibilidad adquiere mayor protagonismo dentro de la regulación y se integra en políticas de desarrollo económico y social.
La norma impulsa iniciativas relacionadas con economía circular, transición energética y desarrollo territorial sostenible.
Mejora del acceso a financiación
La ley contempla medidas para impulsar mecanismos de apoyo económico y facilitar instrumentos de financiación para entidades de economía social.
El acceso a recursos financieros se considera un elemento clave para la consolidación de proyectos y organizaciones.
Refuerzo de la colaboración público-privada
Las relaciones entre administraciones y entidades sociales adquieren mayor relevancia.
Las instituciones del tercer sector y diferentes organizaciones podrán reforzar su participación en determinadas políticas públicas y proyectos de integración social.
Promoción, visibilidad y formación
La nueva ley apuesta por una mayor promoción de la economía social y por reforzar su presencia en ámbitos educativos y formativos.
En este contexto, la especialización en economía social y gestión de organizaciones puede convertirse en un factor clave para profesionales vinculados al sector.
Preguntas frecuentes sobre la Nueva Ley de Economía Social
La nueva ley entró en vigor el 10 de abril de 2026, tras su publicación oficial en el BOE.
La ley incorpora varios artículos modificativos que actualizan normas previas relacionadas con cooperativas, empresas de inserción y la regulación general de economía social.
Beneficia principalmente a cooperativas, empresas de inserción, entidades sociales, organizaciones del tercer sector y nuevas formas de empresa social.
La sostenibilidad deja de ser un elemento complementario para convertirse en uno de los ejes estratégicos de la nueva regulación.
Bibliografía
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