El despido por ineptitud sobrevenida es una de las causas objetivas de extinción del contrato de trabajo más desconocidas, pero también más habituales en determinados sectores. Se produce cuando el trabajador, después de haber sido contratado correctamente, pierde la capacidad necesaria para desempeñar su puesto de trabajo.
No se trata de una sanción ni de un despido disciplinario, sino de una situación objetiva en la que el empleado deja de ser apto para las funciones que venía realizando. Por ello, la empresa debe seguir un procedimiento concreto y justificar adecuadamente la causa para evitar impugnaciones.

¿Qué es la ineptitud sobrevenida y donde se regula?
La ineptitud sobrevenida despido es la pérdida de aptitud profesional posterior a la contratación. Es decir, el trabajador sí era válido cuando fue contratado, pero con el tiempo deja de poder realizar su trabajo con normalidad.
Se regula dentro de las causas objetivas de extinción del contrato en el Estatuto de los Trabajadores. Para que exista debe cumplirse:
- Pérdida real de capacidad laboral
- Posterior a la contratación
- Permanente o de larga duración
- Que afecte a las funciones esenciales del puesto
Un ejemplo típico es el despido por incapacidad sobrevenida tras un reconocimiento médico que declara al trabajador no apto para su puesto.
¿Qué no se considera ineptitud sobrevenida?
No todo bajo rendimiento permite extinguir el contrato. La ley distingue entre incapacidad objetiva y conducta del trabajador.
No será ineptitud sobrevenida:
- Falta de adaptación voluntaria
- Descenso puntual del rendimiento
- Errores ocasionales
- Falta de formación por parte de la empresa
- Cambios técnicos sin formación previa
Tampoco puede utilizarse cuando la empresa no ha intentado la posibilidad de adaptar el puesto de trabajo, especialmente en casos de limitaciones físicas.
Requisitos a cumplir
Para que el despido sea válido deben cumplirse varios elementos acumulativos. De lo contrario, puede declararse improcedente.
- Existencia de ineptitud real y verificable. Normalmente mediante informes médicos o técnicos.
- Que sea posterior a la contratación. Si ya existía antes, la empresa asumió el riesgo al contratar.
- Imposibilidad de reubicación razonable. Debe analizarse si el trabajador puede desempeñar otro puesto compatible.
- Permanencia en el tiempo. No basta con una incapacidad temporal breve.
Estos requisitos diferencian el despido por ser no apto de un despido disciplinario.
¿Cómo debe comunicarse el despido por ineptitud sobrevenida?
La empresa debe seguir el procedimiento del despido objetivo:
- Entrega de la carta de despido por ineptitud sobrevenida
- Explicación clara de los hechos
- Puesta a disposición simultánea de la indemnización
- Preaviso de 15 días (o abono en nómina)
La carta debe describir concretamente la limitación del trabajador y por qué impide realizar sus funciones. Una explicación genérica suele provocar que el despido sea declarado improcedente.
¿Te pueden indemnizar por un despido de ineptitud sobrevenida?
Sí. Al tratarse de un despido objetivo existe indemnización obligatoria. Corresponden 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.
Por ejemplo, en un caso de indemnización por ineptitud sobrevenida tras reconocimiento médico no apto, el trabajador mantiene derecho a paro e indemnización.
Si el juez considera que la empresa no justificó correctamente la causa, pasaría a improcedente, aumentando la indemnización.
Ejemplos reales de ineptitud sobrevenida
Para entender mejor los tipos de ineptitud sobrevenida, estos son algunos casos habituales:
- Pérdida de carnet de conducir en transportistas. Si conducir es función esencial, existe incapacidad objetiva.
- No apto médico permanente. Muy común en trabajos físicos o con riesgos laborales.
- Pérdida de habilidades técnicas esenciales. Por ejemplo, incapacidad visual para trabajos de precisión.
- Limitaciones físicas incompatibles con el puesto. Siempre que no sea posible adaptar el puesto de trabajo.
- Inhabilitación profesional administrativa. Cuando una licencia obligatoria deja de estar vigente.
Estos ejemplos de despidos por ineptitud sobrevenida muestran que la causa no depende de la voluntad del trabajador, sino de la imposibilidad objetiva de seguir desempeñando el puesto.
Aspectos clave sobre el despido por no apto
La ineptitud sobrevenida no es una sanción, sino una causa legal de extinción contractual. Su finalidad es equilibrar la protección del trabajador con la viabilidad organizativa de la empresa.
Para evitar conflictos:
- La empresa debe justificar técnicamente la ineptitud
- Debe valorar adaptación o recolocación previa
- El trabajador tiene derecho a indemnización y desempleo
Cuando se aplica correctamente, el despido por no apto es totalmente legal. El problema surge cuando se utiliza para encubrir otros motivos, lo que suele terminar en improcedencia judicial.